“HAZ DE CADA DIA DÍA TU OBRA MAESTRA”

Margarita Rodríguez. Profesora, Coordinadora de Pastoral Educativa AVEC- La Guaira

En la Casa Hogar Padre Luciano AVEC, ubicada en la Parroquia de las Tunitas, Catia la Mar, La Guaira, los niños, niñas, equipo de cuidadoras, coordinadores, viven cada día el dinamismo de ir aprendiendo a realizar los pequeños detalles de Dios desde la gratitud que va emergiendo de la memoria viva que cada uno de los niños tiene en su corazón.  En medios de las dificultades que vivimos enseñar a vivir el día a día como si este fuese una obra maestra es un reto, para aquellos que acompañan el aprendizaje y el crecimiento de los niños y niñas en la Casa Hogar; me es grato ver como este dinamismo se hace sencillo y fácil, basta ver el ejemplo amoroso en las acciones que cada uno de los responsables le pone a su servicio, en una palabra: aprenden a mirar a Jesús, porque cuando tu construyes una obra, si no observas con el corazón y la pasión, esta obra no tiene vida, bueno así pasa en la Casa Hogar, hay allí la presencia de la Providencia, de la Confianza en Él.  Hoy el reto es aprender a vivir nuestro día y gozar de este, construyendo en la alegría la gran obra que Dios en su amor, confianza puso en nuestras manos. 

Construir una obra maestra, tu obra, lleva a tener el dinamismo del encuentro, entender, comprender que busca cada corazón, porque nadie puede cambiar a una persona, pero una persona puede ser la razón para que alguien cambie; en estos días donde vemos las calles vacías, los patios vacíos de los colegios…pero vemos las salas llenas en la familia, dediquémonos con paciencia, amor a ser artistas constructores de nuestra obra maestra encomendada, recuerda siempre la Buena Noticia está en ti, recordemos siempre que los momentos difíciles no van a formar nuestro carácter; lo revela.  Como decía Don Bosco: “que tu conversación sea siempre inspirada en la dulzura”.    Recuerda colocarle a tu obra maestra detalles simples, sencillos, paciente, creativos, alegres y espontáneos, porque son esos los que llevan las miradas y conquistas corazones que buscan un consuelo en su dolor.  

Nos toca tener empeño, constancia, nos toca sembrar con esperanza, en estos momentos nuestras relaciones personales tienen la barrera de la distancia que no nos permite abrazar a las personas que llevas en tu corazón, en la construcción de tu obra abrázalas con tu servicio en casa, con tus oraciones, tu paciencia, tu creatividad, tus riesgos de hacer del común un nuevo invento espectacular, que otros digan maravillosa tu obra, y hacer como nos pide el Papa Francisco: “Estamos llamados a quitar las piedras de todo lo que sabe a muerte”. No vayas a buscar el amor a otro planeta, está a tu lado, descubre la obra más hermosa de tu vida, jamás desistas de ser feliz, pues la vida es una obra de arte imperdible. 

Reflexionemos: ¿Cuáles son los obstáculos que me impiden ser testigos de la esperanza en mi hogar?, ¿Cómo hacer para que estos detalles de vida, esperanza se hagan vida en medio de la situación que vivimos en mi familia?

Mensaje enviado a los Directores y Coordinadores de CECAL, Coordinadores de Pastoral de la Seccional AVEC Valencia.

Rutmery Peñaloza, coordinadora de Pastoral.

Rutmery Peñaloza, coordinadora de Pastoral.

    Reciban un afectuoso abrazo, me parece oportuno tomar una Exhortación del Papa Francisco reciente: “ Los animo a afrontar toda situación, incluso la más difícil, con fuerza, responsabilidad y esperanza”, aunando otras de sus frases tan transcendentales y reconfortantes: “Esto lo pasaremos juntos”…  “activar esa solidaridad y esperanza capaz de dar solidez, contención y sentido a estas horas donde todo parece naufragar. El Señor se despierta para despertar y avivar nuestra fe pascual. 

“Desde mi humilde servicio, y tomando estas palabras tan dulces y llenas de esperanzas, que nos interpela desde nuestro ser en la cotidianidad, animarlos a seguir remando en esta barca donde Jesús viaja con nosotros, el calma nuestras tempestades individuales y colectivas, confiar en el Padre, desde la acción, los discípulos tuvieron miedo y despertaron a Jesús, él desde su amor infinito calmo la tempestad.  Tal vez un día, nos sentiremos apagaditos, angustiados, inquietos, y ¡zasss! aparece un ángel terrenal que en nombre de Dios nos apacigua y nos lleva a la serenidad, a la calma, al siguiente día puede ser que ese ángel se sienta abrumado, y ¡zasss!, es mi turno de ser su ángel para llevarlo a la serenidad…solo así pasaremos esta tempestad, cambiando de roles constantemente, me levantas, te levanto, así avanzamos.  

Tomarse un tiempo para discernir en esta oportunidad que la vida nos está dando, es una experiencia de aprendizaje significativo, es el momento de modificar conductas, haciendo replicas o eco en el otro.  Tomarse un tiempo para escribirle o llamarle a esas personas que día a día están con nosotros, muchas veces invisibles, que alegría recibir un mensaje de mi jefe o de mis colegas, guaooo se acuerda de mí y me demuestra su cariño con un pequeño gesto de amor, imagínese como nos podemos sentir.  

Es lindo cuando la conversación no solo es de trabajo, sino de ¿cómo te sientes tú?…  Dios con nosotros siempre, me nace del corazón quererles, porque sus sueños son grandes, buscan la santidad desde su vocación docente.  Les abrazo virtualmente y sigo orando por todos.

Escucha Paciente: Actitud fundamental para la Reconstrucción del Pacto Educativo en Venezuela

Erinson de Jesús Bustamante

@Edj3107
Erinson de Jesús Bustamante

Coordinador del Equipo animador de la Pastoral Universitaria
Psicólogo en PROFAM-FUNDANA
Voluntario en Espacio Anna Frank
Miembro de la Comunidad Misionera de Cristo Resucitado

Frecuentemente solemos hablar de escucha, pero ¿qué es? ¿Para qué nos sirve? ¿Qué sentido tiene en nuestra vida? Son cuestionamientos que conviene hacernos constantemente ante las dinámicas existentes.

La Escucha Paciente es una actitud, implica un verbo: escuchar. En Jesús de Nazaret encontramos un modelo claro de escucha. Practicarla y hacerla parte de nuestra vida, requiere de hacer silencio y enfocar toda nuestra atención y concentración, porque aquello que se escucha es una realidad sagrada, ante la cual hemos de descalzarnos, de despejarnos de nuestros esquemas y disponer todo el cuerpo, nuestros sentido y afectos, poniendo como centro, a quien se escucha. No se trata solo de escuchar al otro/a, sino también dejarse escuchar. Vista en este sentido, fortalece las vinculaciones y nos hace adentrarnos más allá de conocido.  

El papa Francisco nos plantea la escucha paciente, como el primer elemento para que la Reconstrucción del Pacto Educativo sea posible, de ese modo podremos dialogar constructivamente, converger globalmente y convertir a Venezuela una aldea educativa. Todos/as sin excepción, estamos llamados a escucharnos, pero también a escuchar a los demás, a cada uno desde su realidad educativa.  Esta escucha paciente está marcada pues, por el deseo de conocer las historias, los triunfos y los fracasos, las dificultades y las oportunidades que en el ámbito educativo nos brinda la realidad de hoy. Escucharnos implica acercarnos a la vida del otro ¿Quién es? ¿Qué hace? ¿Dónde lo hace? ¿A quiénes beneficia?, también involucra la inspiración ¿Qué puedo aprender de esta experiencia? ¿Qué desafíos se presentan para mi a partir del trabajo del otro? ¿Cómo puedo ayudar?

En este proceso de escucha, nos percatamos en nuestra realidad educativa, está presente la dificultad del silencio interior, asumiendo la escucha como un acto técnico, en el cual solo se espera responder al otro desde un supuesto saber, aunado a mucha resistencia por parte de personas e instituciones que se sienten satisfechas con sus prácticas actuales. Sin embargo distintos actores educativos la asumen como un estilo de forma desinteresada, empática y atenta, lo cual genera confianza y permite acceder a quienes hoy permanecen sin esperanza, muestran significativa disposición a asumir la considerando al otro como don.

Desde esta realidad los actores educativos soñamos ser escuchados/as para escuchar, desde la apertura a sí mismos y a los demás únicos y diferentes, libres de prejuicios, desde el silencio y la tolerancia, que permee en todos los ambientes educativos y los transformen, asumiendo como ejemplo de Jesús Maestro.

Por ello, surgen como respuesta concreta a esta invitación compromisos individuales y colectivos para la transformación educativa; los cuales van desde la disposición inicial a conectarse con los demás con una mirada distinta, empática y comprensiva, lo cual implica salir del propio yo, haciéndolo posible en los equipos de trabajo locales y hasta los distintos ámbitos donde pueda propiciarse la escucha como dinámica y estilo transformador.

Escuchar, sin duda, implica práctica permanente y es una actitud para valientes. Vivirlo, requiere hacerlo parte de todas nuestras relaciones y espacios. La escucha nos permite reconocer el valor propio y darle el valor al otro, para descubrir el tesoro que se esconde tras aquello que se escucha. Solo desde allí podemos generar diálogos genuinos para construir.

Mensaje ante la cuarentena

Profa. María José Ríos, Universidad del Zulia. 

En este momento en el cual el mundo está prácticamente detenido a causa de una pandemia que podría acabarnos, aprovechamos el momento para repensar la Educación. Y en tal sentido, les animo a responder estas preguntas: ¿Que es para mí el Ser humano?, ¿Que es el mundo?, y de cara al futuro: ¿Ser maestro es mi pasión? Y si mi respuesta es afirmativa en el último caso me pregunto ahora: ¿Que ciudadano deseo formar? 

Desde mi perspectiva filosófica el ser humano es un ser integral pero además holístico, es biopsicosocial espiritual, eso está explicando la neurociencia en la actualidad. Él está  inmerso en un universo en el cual puede concretar su experiencia de vida y la misión por la que está en él. No obstante, por su naturaleza este humano requiere de maestros que le guíen en su proceso de evolución y lo conduzcan a la expresión máxima de su sabiduría. Por lo tanto, creo estoy aquí  para EDUCAR, esta es mi pasión, EDUCANDO soy feliz, soy plena, haciendo posible que los otros a través del ensayo y el error encuentre el camino a la perfectibilidad, ya que como dice el Papa Francisco todos somos uno y en esta aldea global todos aportamos al bien común. Por esta razón, hoy te toca definir si te rindes o continúas trabajando por la evolución humana para el bienestar del colectivo, viviendo en eticidad desde el amor.

Cuando la esperanza trasciende todo

Ginette Gutiérrez, vicerrectora de la Universidad Católica Cecilio Acosta (UNICA). 

En muchos momentos de nuestra vida, solemos expresar nuestros estados de ánimo ante cualquier situación sobre venida;  pero cuando estamos ante circunstancias que pueden poner en riesgo la vida  o  afectar  la paz familiar, podemos actuar bien sea guiado por el temor o con la certeza que Dios nos acompaña en la prueba.

Esta reflexión es, para que nos detengamos un momento a analizar ¿cómo me comporto ante las realidades que enfrento a diario?, dejo que me abrumen o sencillamente hago lo correcto que es enfrentar con calma y cordura el momento. Quizás pudiese considerarse que es muy sencillo expresarlo; pero no, entonces ¿qué hacer cuando estas situaciones rompen con la estabilidad del hogar, de la pareja, de la sociedad, del  mundo?; por duro que sea nos toca poner en práctica todo lo que la misma vida nos ha ido enseñando, como por ejemplo: socorrer al que necesita ayuda, orar con fe a Dios por su protección, consolidar los valores de la honestidad, el respeto mutuo, la tolerancia, el servicio, entre otros.

Ante la pandemia del Coronavirus ¿qué hacer? primero no desesperarse, porque el temor nos ciega y no nos deja ver las opciones para enfrentar el riesgo que deriva; a nivel mundial y nacional se han generado un sin fin de recomendaciones  para contrarrestar  o evitar el contagio; por demás está decir que se deben cumplir todas estas medidas, con la mejor disposición de preservar el bien propio y el de los demás. 

Esta realidad experimentada a nivel mundial con efectos muy desafortunados, nos obliga a  actuar con responsabilidad en la sociedad; por ejemplo en el hogar (la primera escuela) se deben fortalecer los valores esenciales para convivencia sana, los padres tienen una responsabilidad mayor que es ayudar a los hijos a entender qué pasa, preservando en ellos la calma y la salud mental. Es un buen momento para rescatar las acciones de convivencia familiar; esta situación ha motivado la recuperación de las relaciones familiares, como: fortalecimiento de las normas de convivencia, la escucha, responsabilidad compartida, respeto mutuo, reconocimiento de las necesidades del otro; por decir los rasgos más evidentes. Sin duda, se ha atacado al individualismo, se nos ha invitado a ser más observadores de nuestras acciones individuales para evitar que vayan en perjuicio de la familia y por ende de la sociedad.

La humanidad necesitaba un orden interno y un cambio drástico de nuestras acciones, posiblemente ha sido dura la lección que estamos aprendiendo, y como la historia también ha develado que ante situaciones similares podemos renovarnos, es el momento para centrar nuestra esperanza en Dios que trasciende todo y transforma todo.

La esperanza sustentada en la fe y en la confianza en Dios nos dará la fortaleza necesaria para abrir el entendimiento y sopesar toda angustia y dolor, con paz y calma. Como lo manifestaba el Papa Francisco en su bendición especial para concedernos la indulgencia plenaria, “debemos  abrazar las contrariedades del tiempo actual y reavivar la esperanza… debemos tener nuevas formas de fraternidad y solidaridad… solos no podremos salvarnos, necesitamos acompañarnos para resistir el mal que nos invade” y cierro esta reflexión meditando las palabras de su Santidad, para salir fortalecidos debemos abrimos y abrazar la esperanza, en nuestras manos está renacer ante una nueva sociedad más justa y humana. 

Pensar Un Pacto Escolar Hoy.

 ¿Qué es un pacto? 


 Juan Orlando Garcia 
nardi67@hotmail.com 

La palabra escuela tiene tantas connotaciones, como sectores hay en ella. Allí siempre nos percatamos con múltiples y diversos espacios, según gustos, pedidos o solicitudes basadas en la finalidad de su creación. Sin dudas que aquí hubo quienes pactaron su construcción a través de acuerdos. A la vista está que aquellas partes se comprometieron en algún momento a que cada una de ellas pondría lo mejor y su mayor esfuerzo para alcanzar el objetivo: Construir un edificio escolar con ciertas particularidades. Esto es un pacto, “un acuerdo” entre partes en busca de un objetivo común. Pero 

¿Qué sucede hoy, dentro de esos espacios pactados hace décadas? 

Nuestra historia educativa y el origen de la escuela primaria tradicional, parten de un modelo pedagógico europeo cuyas matrices apuntaban a construir regiones “dependientes” muy distintas a las actuales. 

Pero pensando en presente creo que, debemos renovar nuestro pacto educativo. Poner sobre la mesa un pensamiento actualizado y contextualizado, que nos ayude a reflexionar nuevamente y así poder comenzar con un nuevo recorrido mediante el cual sigamos avanzando hacia una tarea docente con muchas más tonalidades inclusivas y nuevas estrategias que nos puedan trasladar más allá de los muros escolares. Para actuar también, en aquellas “periferias” que viven muchos de nuestros estudiantes. 

Sigamos involucrándonos, colegas. Continuemos siendo actores principales en experiencias educativas directas y transformadoras de acciones que movilizan innovadoras propuestas que no “aburren”. 

En este sentido nuestro pacto escolar pos pandemia, no será una utopía, Dios mediante sin dudas, será una realidad. Siempre y cuando nosotros, los profesionales de la educación latinoamericana sinceramente nos comprometamos a continuar en el intento de reducir la desigualdad educativa. Que dicho sea, se invierte tanto tiempo, esfuerzo y dinero para transformarla o erradicarla totalmente. 

¿Será posible esto, colegas? Creo que sí. Hagamos el pacto, entonces. 

Cuarentena Consejos para las madres, en Estrofas

Luisa Pernalete. Profesora, Fe y Alegría @luisaconpaz

. Barquisimeto, Lara. 17/03/2020

  1. Le doy consejo a las madres/ con hijos y sin escuela/ aunque también servirán/para las lindas abuelas//
  2. Un primer consejo doy/mantenga la calma usted/ cuente hasta 10 y respire/  le hará muy bien, eso espero
  3. ¿Qué te parece este otro?/ Sonríe frente al espejo/ Después sonríele a los muchachos/ saluda al otro de lejos
  4. Está angustiada, lo se/ pero respire profundo/ la cuarentena fastidia/ pero no es el fin del mundo
  5. Es importante aclarar/ que ayuda ser muy amable/ pues tus hijitos no son/ de ese virus responsables
  6. Explíquele a los pequeños/ que no es que estén castigados/ no salen para cuidarlos/ para no ser contagiados
  7. Como usted los quiere mucho/ pídale algunos favores/ que se laven bien las manos/ y cuiden a los mayores
  8. Venga y siga otro consejo/use la creatividad/léale cuentos a los chamos /  les gustará de verdad
  9. Después que lean unos cuentos/ ponga a los niños a actuar/ ser actores les encanta/  después, todos a cantar
  10. Aunque no crea a los pequeños/ les gusta mucho ayudar/ nómbrelos sus asistentes/ verá que va a funcionar
  11. Organice una rutina/ flexible, sin presionar/ cooperar en la cocina/ no olvidar que hay que estudiar
  12. Hay que ponerse las pilas/ educar en cuarentena/ requiere mucha paciencia/ más no todo es pura pena 
  13. Piense usted en esas maestras/ que trabajan cada día/ y cuando las vuelva a ver/ De  gracias con alegría  
  14. Es posible que el encierro/ encienda las emociones/ rece ahí su Padrenuestro/ y que lluevan bendiciones

De mi Diario de una cuarentena

Pacto Educativo Global: un desafío para el mundo

Carta urgente al Papa

Ramón Francisco Reyes Echegaray
Maestro Rural. Presidente de la Fundación Aulas Que Hablan

Miembro del Programa Educar es Tarea de Todos del Departamento de Educación del Secretariado Permanente del Episcopado Venezolano

 Estimado Papa Francisco, este mensaje urgente amerita de pocas palabras, ir directo al grano y no perdernos en las innumerables fuentes de investigación que atestiguan la fuerte relación que existe entre mala educación y pobreza. Por eso aquí nos vamos a sustentar solo en una: el reporte especial publicado por la revista Scientific American en noviembre de 2018 llamado The science of inequality, con artículos firmados por incuestionable investigadores, empezando por el Premio Nobel de Economía 2001, Joseph Stiglitz. Solo vamos a citar a 3 de los 4 autores del mismo.

El reporte comienza con el artículo de Stiglitz, A rigged economy, quien, con datos en la mano, demuestra que a nivel mundial la brecha entre ricos y pobres se está ampliando alarmantemente y que hay dos variables fundamentales que explican esto: 1) que el 1% que está en la cúspide de la pirámide social posee tanto poder económico que impone sus reglas a nivel político legal 2) que los más pobres no reciben la educación necesaria para desarrollar todas sus potencialidades. Por su parte el neurocientífico de la universidad de Stanford, Robert M. Sapolsky, en su artículo, The health – wealth gap, demuestra como el stress social que viven los niños pobres, a la larga, termina provocando daños en sus cuerpos, siendo los principales los 3 siguientes: 1) problemas de inflamación crónica 2) envejecimiento prematuro del ADN mediante el acortamiento de los telómeros de los cromosomas 3) daño en aéreas del cerebro importantes para el aprendizaje, la memoria y la toma de decisiones. Por último, citamos el trabajo del economista James K. Boyce, profesor emeritus de la Universidad de Massachusetts, el cual pone sobre el tapete un tema de alta relevancia en este momento para el mundo, el cambio climático. En su artículo The environmental cost of inequality concluye lo siguiente: en los países del mundo donde la brecha entre ricos y pobres es mayor, la degradación ambiental también es mayor y son, principalmente, los pobres los que sufren las consecuencias de esa degradación. Concluimos esta parte con una de las principales conclusiones a las que llega Joseph Stiglitz en otro texto de su autoría, el libro El precio de la desigualdad:

“La igualdad de oportunidades depende, más que nada, del acceso a la educación” (2013, p. 341)[1]

Padre, considero que no hay líder en el mundo mejor que Usted para haber lanzado la propuesta del Pacto Educativo Global. Ahora bien, dada la crisis mundial que ha creado el coronavirus y el impacto que ya está provocando en la educación de los niños y los jóvenes, consideramos que es necesario acelerar los pasos para alcanzar su propuesta; con este fin le propongo las siguientes ideas, a partir de nuestra práctica pedagógica como maestro rural durante 21 años y desde nuestro Proyecto Educativo Aulas Que Hablan (descargar su libro en www.aulasquehablan.org):

1.   Convocar a los otros líderes espirituales y religiosos del mundo, para que den su apoyo al Pacto Educativo Global.

2.   Convocar a destacados especialistas en educación para que diseñen un “Currículo Básico Universal”, que establezca los conocimientos mínimos a los que todos los niños y jóvenes de la tierra, de acuerdo a su edad y por derecho, deben tener acceso en materias fundamentales como Matemática, Lenguaje, Programación, historia universal, etc. 

3.   Convocar a los líderes de grandes empresas de software, inteligencia artificial o con capacidad de financiamiento, como Microsoft, Duolingo, ABC Ya, Google, Apple, Amazon, Khan Academy, etc, para que aúnen sus esfuerzos para colocar en mano de todos los niños y jóvenes del mundo, así como de sus escuelas y familiares, herramientas tecnológicas (que incluya un paquete de “Video Juegos Educativos”[2]), mediante las cuales cualquiera de ellos, en cualquier parte del planeta, pueda alcanzar los objetivos de enseñanza del “Currículo Básico Universal”

4.   Convocar a los gobiernos del mundo para que acuerden establecer en las escuelas de sus países programas de enseñanza y práctica de las artes (música, teatro, danza, pintura, etc), accesibles a todos los niños y jóvenes.


[1] Stiglitz, Joseph (2013). El precio de la desigualdad. Madrid, España: Santillana Ediciones. P. 341.

[2] Ver “Better brains for games”. Scientific American, Julio 2016

Hagamos de la cuarentena colectiva, una cuarentena productiva.

Irama Cardozo Quintana
Psicóloga, UCV. Magíster en Psicología, USB.
Investigadora del Instituto de Psicología, UCV.

El coronavirus nos tomó por sorpresa, especialmente porque tuvimos que hacer de manera brusca un alto en nuestra rutina y adherirnos de manera forzada a un régimen de aislamiento social. Además, a diario vemos las noticias de que en varios países se ha ordenado a los ciudadanos mantenerse en sus hogares para evitar la propagación del virus, información que muchas veces nos abruma y nos deja múltiples interrogantes.

En situaciones que implican cambios bruscos en nuestras rutinas, podemos experimentar ansiedad, rabia, incertidumbre, incomodidad, tristeza o confusión entre otros malestares emocionales. Así mismo, en esta situación específica, podemos sentir aburrimiento, dificultad para organizar nuestro tiempo o para destinarlo a actividades positivas y reconfortantes. Esto ocurre por una parte porque ponemos nuestro foco en la situación negativa que nos está tocando vivir, pensamos constantemente en que nos vimos obligados a estar en confinamiento, nos sometemos a diario al bombardeo de información sobre noticias de última hora, ciertas o no, acerca de nuevos casos, nuevas restricciones y anticipamos situaciones futuras negativas.

            Ante los malestares emocionales, el primer paso es reconocer la situación mirándola de manera objetiva, sin subestimarla con pensamientos como “no está pasando nada, es mentira” y sin magnificarla con afirmaciones como “es el fin del mundo”, “de ésta no salimos”. Lo fundamental es conocer la situación, aceptarla e identificar, comprender, decidir adherirnos con actitud de libertad y aplicar las acciones para protegernos, siguiendo las recomendaciones de los expertos. Organismos como la Organización Mundial de la Salud así como otros entes internacionales y locales ofrecen información veraz y recomendaciones para estar protegidos. Una acción que nos ayudará a reducir ansiedad es confiar en los organismos competentes y en nuestra capacidad para seguir instrucciones adecuadamente, para ello es necesario leer con atención, verificar lo que entendimos y evaluar las posibilidades y recursos con que contamos para adherirnos a lo indicado.

Otro elemento a considerar es reconocer, aceptar y respetar las emociones propias y las ajenas. Estamos en una situación que cada uno puede interpretar de manera distinta y dar mayor importancia a elementos diferentes. Un miembro de la familia puede sentirse tenso porque está mucho tiempo en casa y desea salir, otro podría estar tenso porque teme que se acabe el alimento mientras que otro podría preocuparse porque iba a comenzar la universidad en este mes y no sabe para cuándo quedará postergado este proyecto. Todos los motivos son válidos y se puede caer en la tentación de discutir porque no se coincide en los motivos por los que están preocupado los miembros del grupo o porque consideramos que los motivos ajenos no son tan relevantes como los propios. 

Otro peligro es subestimar las emociones del otro diciendo frases como “no te des mala vida por eso”, “deja el drama”, y eso puede incrementar el malestar emocional de nuestros familiares. Es importante respetar lo que siente cada uno, pues sería lamentable que, además de estar en confinamiento por un largo período de tiempo, no nos sintamos libres de expresar lo que sentimos y deseamos ante los miembros de nuestro grupo de referencia. Ofrezcamos confianza, libertad, respeto, evitemos juzgar lo que sienten los otros y así haremos este camino más fácil. Aprovechemos este tiempo para reconstruir y consolidar los vínculos con nuestra familia y amigos, compartir conocimientos, recuerdos y nuevas experiencias. Eso nos hará sentir acompañados, nos dará placer y alegría.

            Otro factor importante para que esta cuarentena tenga frutos positivos para nosotros es que nos demos un espacio para alimentar nuestra interioridad. Para ello es fundamental tomar tiempo para el descanso, la meditación, para organizar nuestra rutina, hacer actividades de nuestro agrado, renovar conocimientos acerca de nuestras áreas de interés o de ejercicio profesional, adelantar trabajo o a aprender algo que hemos deseado aprender y por nuestra cargada rutina no hemos podido dedicarle el tiempo necesario. Para lograr este objetivo es necesario que tengamos una higiene informativa pues, si dedicamos mucho tiempo a buscar y revisar información sobre la situación, no tendremos el tiempo, la disposición ni el ánimo para aprender y para disfrutar lo que nos gusta. Es importante estar informados con equilibrio, depurar la información y darle un tiempo a cada actividad.

Finalmente, es importante cultivar el optimismo, la esperanza y el buen humor, reconocer que ésta es una situación difícil que, así como comenzó, terminará y que parte de que el final se apresure y sea positivo está en nuestras manos. Para hacer de esta cuarentena colectiva una cuarentena productiva, dediquemos tiempo a edificarnos individualmente, consolidemos nuestras relaciones con los otros y prevengamos por el bien de todos.

Para reflexionar: ¿Qué estás haciendo para que tu cuarentena sea productiva? ¿Qué acciones concretas has hecho para aliviar el impacto emocional que ha ejercido esta situación en las personas con quienes estás en casa? ¿Qué has hecho por ti, para ser una persona diferente después de este tiempo?

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