“HAZ DE CADA DIA DÍA TU OBRA MAESTRA”

Margarita Rodríguez. Profesora, Coordinadora de Pastoral Educativa AVEC- La Guaira

En la Casa Hogar Padre Luciano AVEC, ubicada en la Parroquia de las Tunitas, Catia la Mar, La Guaira, los niños, niñas, equipo de cuidadoras, coordinadores, viven cada día el dinamismo de ir aprendiendo a realizar los pequeños detalles de Dios desde la gratitud que va emergiendo de la memoria viva que cada uno de los niños tiene en su corazón.  En medios de las dificultades que vivimos enseñar a vivir el día a día como si este fuese una obra maestra es un reto, para aquellos que acompañan el aprendizaje y el crecimiento de los niños y niñas en la Casa Hogar; me es grato ver como este dinamismo se hace sencillo y fácil, basta ver el ejemplo amoroso en las acciones que cada uno de los responsables le pone a su servicio, en una palabra: aprenden a mirar a Jesús, porque cuando tu construyes una obra, si no observas con el corazón y la pasión, esta obra no tiene vida, bueno así pasa en la Casa Hogar, hay allí la presencia de la Providencia, de la Confianza en Él.  Hoy el reto es aprender a vivir nuestro día y gozar de este, construyendo en la alegría la gran obra que Dios en su amor, confianza puso en nuestras manos. 

Construir una obra maestra, tu obra, lleva a tener el dinamismo del encuentro, entender, comprender que busca cada corazón, porque nadie puede cambiar a una persona, pero una persona puede ser la razón para que alguien cambie; en estos días donde vemos las calles vacías, los patios vacíos de los colegios…pero vemos las salas llenas en la familia, dediquémonos con paciencia, amor a ser artistas constructores de nuestra obra maestra encomendada, recuerda siempre la Buena Noticia está en ti, recordemos siempre que los momentos difíciles no van a formar nuestro carácter; lo revela.  Como decía Don Bosco: “que tu conversación sea siempre inspirada en la dulzura”.    Recuerda colocarle a tu obra maestra detalles simples, sencillos, paciente, creativos, alegres y espontáneos, porque son esos los que llevan las miradas y conquistas corazones que buscan un consuelo en su dolor.  

Nos toca tener empeño, constancia, nos toca sembrar con esperanza, en estos momentos nuestras relaciones personales tienen la barrera de la distancia que no nos permite abrazar a las personas que llevas en tu corazón, en la construcción de tu obra abrázalas con tu servicio en casa, con tus oraciones, tu paciencia, tu creatividad, tus riesgos de hacer del común un nuevo invento espectacular, que otros digan maravillosa tu obra, y hacer como nos pide el Papa Francisco: “Estamos llamados a quitar las piedras de todo lo que sabe a muerte”. No vayas a buscar el amor a otro planeta, está a tu lado, descubre la obra más hermosa de tu vida, jamás desistas de ser feliz, pues la vida es una obra de arte imperdible. 

Reflexionemos: ¿Cuáles son los obstáculos que me impiden ser testigos de la esperanza en mi hogar?, ¿Cómo hacer para que estos detalles de vida, esperanza se hagan vida en medio de la situación que vivimos en mi familia?