La inteligencia emocional en la familia

Jesús Cabrera, venezolano en Santiago de Chile

@jesus.cabrera

Refiere a la capacidad de percibir, comprender y evaluar las emociones en el contexto familiar. Algunos investigadores sugieren que la inteligencia emocional se puede aprender, fortalecer y mejorar siguiendo determinadas estrategias, mientras que otros afirman que es una característica innata difícilmente mejorable.

Desde 1990, Peter Salive y John D. Mayer han sido los principales investigadores sobre este concepto fundamental de la actual psicología.

En su influyente artículo “Inteligencia Emocional “, definen la inteligencia emocional como “la capacidad de controlar los sentimientos y emociones, tanto propios como ajenos, de discriminar entre ellos y utilizar esta información para guiar nuestro pensamiento y nuestra conducta.” (1990).

Se trata de una habilidad absolutamente esencial en la formación, el desarrollo y la mejora de las relaciones personales, y a diferencia del cociente intelectual, que no cambia de manera significativa durante toda la vida, nuestra Inteligencia Emocional puede evolucionar a medida que crecemos y aprendemos.

Cuatro factores de la Inteligencia Emocional

Salive y Mayer (1990) propusieron un modelo que identifica cuatro factores en la inteligencia emocional:

Percibir las emociones: El primer paso en la comprensión de las emociones es percibirlas con precisión. En la mayoría de casos, esto implica la comprensión de las señales no verbales como el lenguaje corporal y las expresiones faciales.

Razonamiento emocional: El siguiente paso consiste en utilizar las emociones para promover el pensamiento y la actividad cognitiva. Las emociones ayudan a priorizar, y respondemos emocionalmente a las cosas que focalizan nuestra atención.

Comprender las emociones: Las emociones que percibimos pueden tener una gran variedad de significados. Si alguien está expresando emociones de ira, el observador debe interpretar la causa de su ira y lo que podría significar.

Manejo de las emociones: La capacidad de manejar las emociones de manera efectiva es una parte clave de la inteligencia emocional. Regular las emociones, respondiendo apropiadamente, así como responder adecuadamente a las emociones de los demás son dos aspectos importantes de la gestión emocional.

¿Qué papel juegan nuestras emociones en el día a día? ¿Consideras que las emociones como la tristeza o el enfado son sanas?

Fuente: https://psicopedia.org/1093/inteligencia-emocional-guia-practica-para-la-familia/