MASCARAS EN TIEMPO DE COVID 19

Autora: Dra. Carmen María Chirinos M
Médico Radiólogo
Prof. universitario en la U.N.E.F.M.
Miembro del Voluntariado salesiano en el Área de la Salud
Coordinadora de la Pastoral Educativa de la Parroquia” San Francisco”. Coro-Falcón

En tiempos de pandemia  (covid 19) se ha tenido la necesidad de aplicar medidas de bioseguridad, para evitar la transmisión, propagación y contagio de la enfermedad. Siendo uno de ellos la implementación y uso de mascaras faciales protectoras tanto para el personal de salud como a la población en general.

   En contraposición a esto, existen también las mascaras internas o del alma, que más que proteger al ser humano  deterioran su vida y la anulan. Dichas máscaras (dependencia, huidizo, masoquismo, controlador y rigidez) son mecanismos que utilizamos para ocultar lo que no hemos podido resolver en nuestras vidas, como consecuencia  de heridas que hemos sufrido desde nuestra infancia, tales como el abandono, rechazo, humillación, traición e injusticia; cada una de ellas tiene su máscara y no asumimos nuestra responsabilidad, acusamos a los demás de hacernos daño.

  Al asumir la responsabilidad significa sentir  esa herida y reconocer que  no es la otra persona la que nos ha hecho daño y al reaccionar expresamos nuestro sufrimiento, lo que indica que aún no nos hemos ocupado de su sanación; esa reacción o actitud es lo que llamamos “Mascara”, es decir el comportamiento de reacción que asumimos ante determinada herida.  Al nacer venimos con la misión de vivir experiencias una y otra vez, hasta que podemos aceptarlas y amarnos a través de ellas; cuando tenemos juicios, culpabilidad, temor, quejas o critica sobre lo que hacemos o somos, es muestra de que no nos aceptamos y nos volvemos poderosos imanes que atraemos personas o circunstancias que nos hacen “revivir” esas experiencias. El aceptar la experiencia  no es que nos agrada o estemos de acuerdo, sino que aprendemos de lo que vivimos y reconocemos lo que es beneficioso y que no; es decir si una vivencia me trae consecuencia que considero negativa en lugar de reprocharme, castigarme o culparme a mi o a los otros, aprendo a aceptarla,  a perdonarme, haberla elegido o vivido, la agradezco; tomo el aprendizaje y continúo en Paz conmigo.

   Esto nos ayuda a curarnos de esas heridas y eliminar esas máscaras o reacciones ante las situaciones que nos recuerdan esa heridas. Importante ponerlas en manos de Dios, Él nos dará el discernimiento de cómo actuar y enfrentar las diferentes situaciones sin colocarnos máscaras en nuestras vidas, en salmo147,3: ”Él sana a los que tienen roto el corazón y venda las heridas”. Agradece a Dios por ser como eres, reconoce con humildad tus limitaciones, tus contradicciones, fallas, esfuérzate por tomarlas como oportunidades para crecer, mejorar y entrega esas heridas internas a Él, quien te transformara en un mejor ser humano. Ezequiel 36,26:”Pondré en Uds un corazón y espíritu nuevo, quitare de Uds ese corazón duro como piedra y les pondré un corazón dócil”. El centro de todo es el amor de Jesús, tu Fe, Él actúa dándote siempre lo mejor para tu vida y ora sin cesar para que te de aquello que tu corazón merece.

 ¿Has usado alguna máscara para ocultar tus sentimientos en situaciones específicas en tu vida? ¿Consideras que ocultar lo que sientes ante el mundo proporciona paz, sanación a tu espíritu? ¿Estás decidido a afrontar  cualquier adversidad con rostro honesto, leal a tus convicciones ante los demás?