Reunión de la Comisión Episcopal del Departamento de Educación de la CEV

Caracas-. El  12 de octubre del 2020 se realizó la Reunión de las Comisiones Episcopal del Departamento de Educación de la CEV  a través de la plataforma  virtual zoom.

La Reunión se llevó a cabo con la presencia de Monseñor Juan de Dios Peña, Obispo del Vigía-San Carlos, Presidente de la comisión Episcopal de Educación y Monseñor Mariano Parra, Arzobispo de Coro; Miembro de la Comisión episcopal de Educación, moderada por la directora ejecutiva del Departamento de Educación, Carmen Amelia Reyes.  En el mismo participaron Blaxinia Espinoza- Coordinadora del  programa  Educar es Tarea de Todos, Giclis Santamaría -Coordinador del programa Formación Docente, Elsa González – Vocera del programa Educación Religiosa Escolar, Diego Paredes – Vocero del  programa de liderazgo universitario, Erinson Bustamante-Coordinador del Equipo Animador de la Pastoral universitaria y Yalimar Sanoja Coordinadora del equipo de comunicación.

La Lcda. Carmen Amelia Reyes, dio la bienvenida a todos los presentes y se inició la reunión con un espacio de oración donde se colocó en las manos de  Dios y de la Virgen de Coromoto Patrona de Venezuela los proyectos que se están llevando a cabo. La reunión  contemplaba tres momentos: Primer momento escucha paciente, segundo momento dialogo constructivo (proyecciones) y tercer momento mutua comprensión.

 Monseñor Juan de Dios Peña Obispo del Vigía-San Carlos; Presidente de la comisión Episcopal de Educación expresó “Al Departamento de Educación y a los programas, hemos tenido más cosas positivas que dificultades y limitaciones, de manera personal puedo expresarle que se ha realizado un trabajo enriquecedor en este tiempo de confinamiento, y me ha permitido vivir la experiencia de auto-formación y luego reinventarme para poder comunicar, para poder trasmitir experiencia y la Comisión Episcopal de Educación no se ha detenido esta más activa y viva que nunca, es un logro que debemos celebrar todos”.

Continuando con la reunión La Directora del Departamento de Educación enfatizó “ Ante la crisis no nos hemos quedado paralizados con miedo, sino todo lo contrario, el miedo nos ha puesto en constate movimiento, en virtud de ese movimiento que Dios nos da queremos compartir las proyecciones de los programas del Departamento de Educación y lo que tenemos para el futuro inmediato, durante este año terminamos el trienio donde llevamos a cabo el proyecto “Ser misionero de la vida, verdad y esperanza en el mundo de la educación”, donde proyectamos metas y objetivos que fueron logrados y dejando enseñanzas inconmensurables, para este nuevo periodo 2020-2022 nuestro nuevo proyecto se llamará “Reconstrucción del Pacto Educativo en Venezuela, un camino educativo que involucre a todos”.

En él se evidencian propuestas significativas para el cumplimiento y el desarrollo de la Pastoral Educativa y la Pastoral Universitaria bajo el marco de la Reconstrucción del Pacto Educativo en Venezuela, dada la contingencia de la pandemia del Covid-19 el Departamento de Educación junto a los programas, han realizado: WEBINARS, diplomados, Foro Chat, escuelas de formación y actividades que promueven el desarrollo de la educación en Venezuela y se observa la red de comunicaciones abiertas y cercanas a través de las plataformas virtuales, han logrado llevar el mensaje de la Reconstrucción del Pacto Educativo en Venezuela a diferentes estados del país.

Invitamos a todos los actores educativos a participar en este nuevo proyecto donde emprendamos un camino educativo que nos involucre a todos y que dé sentido a una transformación social.

“Porque todo cambio necesita un camino educativo que involucre a todos “Papa Francisco

Se Realizó Encuentro de los equipos de apoyo del Departamento de Educación de la SPEV e Instituciones aliadas

Caracas.-  Los día 3 y 4 de septiembre del 2020 se realizó el segundo encuentro de los equipos de apoyo, programas e instituciones aliadas del Departamento de educación del Secretariado Permanente del Episcopado Venezolano, bajo la plataforma  virtual  Zoom, Instagram y WhatsApp. El encuentro presentó dos días de actividades en la cual participaron: como instituciones aliadas: AVEC, APEP y Consejo nacional de Laicos, además el Equipo Animador de la Pastoral Universitaria, y los equipos de Programas: Educación Religiosa Escolar, Educar es tarea de todos, Formación Docente, Formación para el Liderazgo Universitario.

El encuentro inició la salutación de  Monseñor José de la Trinidad Fernández, obispo auxiliar de caracas y Secretario General de la Conferencia Episcopal Venezolana, Monseñor Mariano José Parra Sandoval Arzobispo de coro y miembro de la comisión de Educación del Secretariado Permanente del Episcopado Venezolano y de la Lcda. Carmen Amelia Reyes, Directora ejecutiva del Departamento de Educación.

En el primer bloque del espacio se propició el compartir la vida, una actividad frecuente en estas reuniones, que busca estrechar lazos de fraternidad y amistad entre los participantes,  en esta oportunidad se compartió la vida en tiempos de cuarentena bajo la premisa: saber estar, saber acompañar y ser solidarios. Se compartió a los presentes un material audiovisual, donde se pudo observar las actividades llevadas a cabo durante los últimos 6 meses, realizado por el equipo del departamento de comunicación.

Seguidamente se realizó el Foro Chat “El Pacto Educativo ¿realidad o ficción?” el cual se llevó a cabo  en la plataforma virtual de WhatsApp, dirigido por Monseñor Fernando Castro, obispo de la Diócesis de Margarita, en donde explicó los siguientes temas:

Pacto Educativo: sentido común. Se requiere enamorase de una idea. Se construye el tejido Social. Sentido de pertenencia: ¿Eres promotor del  Pacto Educativo Global?  Y, Rebanando la torta. Esta actividad culminó en un diálogo constructivo, luego de la escucha paciente con los integrantes del encuentro que fue muy oportuno y enriquecedor para todas las partes.

En la plataforma virtual de Instagram se llevó a cabo la Adoración al Santísimo Sacramento, una hora santa con el Padre Néstor Briceño Lugo, Párroco de la iglesia de la Transfiguración del Señor del Cafetal de la Arquidiócesis de Caracas y colaborador del Departamento de Educación.

Para iniciar el último día del encuentro  se efectuó la Santa Eucaristía presidida por Monseñor Mariano Parra, Arzobispo de Coro y miembro de la comisión de educación del SPEV, en ella invitó a todos los miembros presentes a ser agentes de luz en medio de la oscuridad, ser agentes de esperanza para todas las personas, como educadores, estudiantes y jubilados. Aportar en el Pacto Educativo en Venezuela que sea una realidad que nos lleve a  invitar a todos a sentir un ambiente esperanzador.

Continuando con las actividades se presentó el Padre Alfredo  Infante, Sacerdote Jesuita. Párroco de la iglesia San Alberto Hurtado  (La Vega, Caracas). Miembro de la Comisión Nacional para la Beatificación del Doctor José Gregorio Hernández. Realizó su ponencia sobre “Modelo para el Pacto Educativo Hoy- José Gregorio Hernández”, centró como  tema principal  las actitudes y  las valentías que deben tener todos los actores educativos frente a las adversidades que se presenten en el ámbito educativo, y teniendo como ejemplo al Doctor José Gregorio Hernández que fue un gran ser humano, médico, profesor universitario y científico.

El Padre Infante para cerrar su ponencia elaboró un paneo de preguntas y respuestas sobre la realidad que se está viviendo en Venezuela y como el Doctor José Gregorio Hernández puede ser ejemplo para superar todas las vicisitudes que el día a día se presentan.

Culminó el encuentro con una plenaria general donde todos los equipos e instituciones aliadas hicieron aportes para crear una ruta que permita responder a los tiempos por venir  sobre la Reconstrucción del Pacto Educativo en Venezuela, teniendo como vértice principal los educadores que sin ellos no se puede formar a las generaciones venideras, y consolidar una red comunicacional con los actores educativos.

MASCARAS EN TIEMPO DE COVID 19

Autora: Dra. Carmen María Chirinos M
Médico Radiólogo
Prof. universitario en la U.N.E.F.M.
Miembro del Voluntariado salesiano en el Área de la Salud
Coordinadora de la Pastoral Educativa de la Parroquia” San Francisco”. Coro-Falcón

En tiempos de pandemia  (covid 19) se ha tenido la necesidad de aplicar medidas de bioseguridad, para evitar la transmisión, propagación y contagio de la enfermedad. Siendo uno de ellos la implementación y uso de mascaras faciales protectoras tanto para el personal de salud como a la población en general.

   En contraposición a esto, existen también las mascaras internas o del alma, que más que proteger al ser humano  deterioran su vida y la anulan. Dichas máscaras (dependencia, huidizo, masoquismo, controlador y rigidez) son mecanismos que utilizamos para ocultar lo que no hemos podido resolver en nuestras vidas, como consecuencia  de heridas que hemos sufrido desde nuestra infancia, tales como el abandono, rechazo, humillación, traición e injusticia; cada una de ellas tiene su máscara y no asumimos nuestra responsabilidad, acusamos a los demás de hacernos daño.

  Al asumir la responsabilidad significa sentir  esa herida y reconocer que  no es la otra persona la que nos ha hecho daño y al reaccionar expresamos nuestro sufrimiento, lo que indica que aún no nos hemos ocupado de su sanación; esa reacción o actitud es lo que llamamos “Mascara”, es decir el comportamiento de reacción que asumimos ante determinada herida.  Al nacer venimos con la misión de vivir experiencias una y otra vez, hasta que podemos aceptarlas y amarnos a través de ellas; cuando tenemos juicios, culpabilidad, temor, quejas o critica sobre lo que hacemos o somos, es muestra de que no nos aceptamos y nos volvemos poderosos imanes que atraemos personas o circunstancias que nos hacen “revivir” esas experiencias. El aceptar la experiencia  no es que nos agrada o estemos de acuerdo, sino que aprendemos de lo que vivimos y reconocemos lo que es beneficioso y que no; es decir si una vivencia me trae consecuencia que considero negativa en lugar de reprocharme, castigarme o culparme a mi o a los otros, aprendo a aceptarla,  a perdonarme, haberla elegido o vivido, la agradezco; tomo el aprendizaje y continúo en Paz conmigo.

   Esto nos ayuda a curarnos de esas heridas y eliminar esas máscaras o reacciones ante las situaciones que nos recuerdan esa heridas. Importante ponerlas en manos de Dios, Él nos dará el discernimiento de cómo actuar y enfrentar las diferentes situaciones sin colocarnos máscaras en nuestras vidas, en salmo147,3: ”Él sana a los que tienen roto el corazón y venda las heridas”. Agradece a Dios por ser como eres, reconoce con humildad tus limitaciones, tus contradicciones, fallas, esfuérzate por tomarlas como oportunidades para crecer, mejorar y entrega esas heridas internas a Él, quien te transformara en un mejor ser humano. Ezequiel 36,26:”Pondré en Uds un corazón y espíritu nuevo, quitare de Uds ese corazón duro como piedra y les pondré un corazón dócil”. El centro de todo es el amor de Jesús, tu Fe, Él actúa dándote siempre lo mejor para tu vida y ora sin cesar para que te de aquello que tu corazón merece.

 ¿Has usado alguna máscara para ocultar tus sentimientos en situaciones específicas en tu vida? ¿Consideras que ocultar lo que sientes ante el mundo proporciona paz, sanación a tu espíritu? ¿Estás decidido a afrontar  cualquier adversidad con rostro honesto, leal a tus convicciones ante los demás?

UN DESAFÍO CULTURAL, ESPIRITUAL Y EDUCATIVO

Angela Maria Lopez Ceballos
licenciada en Educación Preescolar.
Coordinadora de Cultura en la U. E Colegio Parroquial San Rafael de Bejuma Estado Carabobo.

Inicié este viaje de conocer la Encíclica Laudato Sí, participando en el programa de formación de la DSI,  viviendo más de cerca  ese clamor  que nos hace  la tierra y los pobres.  Profundizándola más al compartir conocimientos y  experiencias en las actividades programadas por el Departamento de Educación de la CEV, donde nos vimos una serie de orientaciones que tiene la encíclica  para el logro de un nuevo orden mundial necesario para el proyecto de configurar a Venezuela como una aldea de la educación.

Los invito a que seamos protectores del mundo  y no depredadores a que sembremos amor y no odio, contaminación ni destrucción. A comprometerte y  vivir con calidad,  transformar tu estilo de vida con una actitud del corazón, y poder soñar juntos con la verdadera Reconstrucción del Pacto Educativo en Venezuela. Educar a ese ser solidario y humanista que tanto requiere la sociedad.  Pero antes debes conocer cuáles son esas orientaciones.

 Apostar por otro estilo de vida, por una educación para la alianza entre la humanidad y el ambiente, acompañado con una conversión ecológica, es lo que nos plantea el Papa francisco  en su encíclica, verde Laudato Sí. Cuestionar  el cómo  vivimos  nos lleva a reflexionar,  a dar un alto a nuestra vida y ver la manera en que estamos atropellando al planeta con nuestras acciones apresuradas y sin conciencia alguna del daño que estamos causando a la creación.  

La creación no solo es la naturaleza y el mundo animal, es también el ser humano que sin duda alguna mutuamente nos estamos haciendo daño.  Vivimos en un mundo consumista donde nos preocupamos solamente en ver qué más podemos comprar, dejándonos llevar por los diversos medios que promueven este consumismo, sin ver en realidad que esto nos lleva a un verdadero bien  común, haciéndonos  creer  que somos libres para hacerlo y  pintándonos  de colores una felicidad falsa.

 En esta confusión vive la humanidad,  viviendo  con angustia, con una sensación de inseguridad, inestabilidad y con un egoísmo colectivo. Logrando que las normas solo sean respetadas en la medida en que no contradigan las propias necesidades.  Es por eso que no solo podemos pensar que el planeta puede ser destruido por desastres naturales o fenómenos climáticos, sino también en catástrofes derivadas de la crisis social que podrá o está provocando violencia y destrucción recíproca.

El Papa francisco, nos invita a mirarnos con honestidad, a irradiar  nuestra luz propia e iniciar caminos nuevos hacia la verdadera libertad. Dejemos atrás una etapa de autodestrucción y comencemos de nuevo. Reconozcamos a las demás criaturas dándoles su propio valor. Y consideremos el impacto que provoca cada acción y cada decisión personal.

Los invito a dejar el individualismo para que puedan desarrollar un estilo de vida alternativo y se vuelva posible un cambio impactante en la sociedad; educarnos para una alianza entre la humanidad y el ambiente.  La gravedad de la crisis cultural y ecológica necesita traducirse en nuevos hábitos de vida.  Pero el crecimiento en el alto consumo y bienestar vuelve difícil que la persona desarrolle nuevos hábitos.  Es por eso que estamos ante un desafío educativo.

 Es aquí donde la educación juega un papel importante. Pero no todo recae en los educadores sino también en la familia,  necesitamos comprometernos  en educar desde la solidaridad, la responsabilidad y el cuidado basado en la compasión.  Es necesario hacer una transformación personal y apostar por otro estilo de vida,  solo así vamos a poder cultivar de solidas virtudes un compromiso ecológico para poder impartirlo a las futuras generaciones. Que maravilloso sería que la educación, con una fuerte alianza con la familia,  sean capaces de motivar a cada ser, hasta conformar ese estilo. Construir una cultura de vida compartida y  de respeto a lo que nos rodea.

Tenemos en contra muchos medios que de una  u otra manera nos lo ponen cuesta arriba, pero si cada uno de nosotros aporta desde donde está su grano de arena  se unirán fuerzas que lo harán posible. Empieza  cambiando tu estilo de vida con pequeñas acciones cotidianas como el cuidar y ahorrar el consumo de agua, utilizar menos plástico y papel, reutilizar en vez de  desechar. Así vas educando y cambiando los hábitos  de tus familiares, compañeros de trabajo vecinos y  sucesivamente se ira creando una cadena hasta lograr que la mayoría tome de modelo este nuevo estilo de vida para el bien común. 

No podemos dejar a un lado a La política, a las asociaciones, a la Iglesia y todas las comunidades cristianas, ya  que tienen un rol importante que cumplir en esta educación, les compete concientizar a la población para el cuidado de la fragilidad de los pobres y del ambiente dado que es mucho lo que está en juego. Se necesitan instituciones dotadas de poder para sancionar los ataques al medio ambiente y hacer que se cumplan las leyes existentes.

Ya les presenté lo que nos plantea el papa Francisco en su encíclica, referente al desafío de cambio cultural y educativo. Pero estos dos no se pueden llevar a cabo sin el tercer desafío que es el espiritual, una verdadera conversión ecológica que nos llene de gozo y paz

La espiritualidad no está desconectada del propio cuerpo ni de la naturaleza o de las realidades de este mundo.  Se vive con ella y en ella en comunión con todo lo que nos rodea.  Todo está conectado. Debe haber una balanza entre lo que pensamos, sentimos y hacemos.  Consiste en cambiar desde adentro, reconocer los propios errores, los vicios o negligencias, que te arrepientas  de corazón y puedas  ver los lazos con los que el Padre nos ha unido a todos los seres porque  que cada criatura refleja algo de Dios y tiene un mensaje que enseñarnos. También debemos reconocer al mundo como un don recibido, ser agradecidos y brindar gestos generosos aunque nadie los vea o los reconozca.

Para completar esa conversión, debemos tener la convicción de que menos es más, descubrir que podemos gozar profundamente sin obsesionarnos por el consumismo y la constante acumulación.  Ya que nos distrae y nos impide valorar cada cosa y cada momento.  El ser humano debe entender que no lo daña lo que le hace falta, sino la creencia de lo que necesita. Observa si realmente necesitas lo que tienes o compraste, puedes  necesitar poco, vivir mucho y gozar con lo más simple,  alcanzar la felicidad disfrutando de la vida familiar, con los amigos, en la música, el arte,  la naturaleza o en la oración. Experimentando lo que es valorar cada persona y cada cosa.

Debemos comenzar a vivir el ahora sin preocuparnos por lo que vendrá después, entregarnos a cada momento como don divino y plenamente vivido.  Volver a sentir que nos necesitamos unos a otros  y que tenemos una responsabilidad por los demás y por el mundo. 

Es hora de advertir que esa alegre superficialidad nos ha servido de poco  y nos ha inducido  a enfrentarnos unos con otros para preservar los propios intereses. Es hora de  proponer al mundo  el ideal de una civilización de amor, para plasmar una sociedad más humana y más digna de la persona. Que nuestro tiempo se recuerde por el despertar de una nueva reverencia ante la vida, por la lucha de la justicia y la paz y por la alegre celebración de la vida

 En esta pausa que nos está regalando el mundo  con el confinamiento, te invito a que analices la rapidez con la que estabas viviendo y te plantees los siguientes interrogantes.  

¿Estas atropellando al  planeta con tus acciones cotidianas?

¿Cómo  harás de ahora en adelante para cambiar tus hábitos y recuperar la serena armonía que debes tener con la creación y ser su custodio?

¿Estas educándote para así educar a ese ser integral que cuide, respete y valore la creación?

¿Qué harás de ahora en adelante para gozar y estar en paz contigo mismo y construir tu felicidad?

3.000 persona han sido formadas durante la cuarentena por el Departamento de Educación del Secretariado Permanente del Episcopado Venezolano

3.000 persona han sido formadas durante la cuarentena por el Departamento de Educación del Secretariado Permanente del Episcopado Venezolano
Caracas.- el  Departamento de Educación del Secretariado Permanente del Episcopado Venezolano ha efectuado durante 5 meses consecutivos programas de formación de para agentes de pastoral, diversos actores educativos y personas interesadas en el área, en el marco de la Reconstrucción del Pacto Educativo, las cuales se han realizado bajo  las plataformas virtuales, zoom y whatsApp. 

Realizando un balance general  de estos 5 meses de trabajo, la Directora del Departamento de Educación Carmen Amelia Reyes define este tiempo como: “un proceso que nos ha llevado a afrontar nuevos retos por la pandemia, no contábamos con que el mundo iba a dar giro tan estrepitoso, como Departamento nos tocó adaptarnos y acoplarnos a los nuevos cambios, haciendo un recuento de todos los logros de estos cinco meses, destacamos entre ellos las actividades de formación virtuales, que son duda han sido un reavivador la pasión por la educación y construir a Venezuela en una Aldea educativa”

La Reconstrucción del Pacto Educativo en Venezuela es un reto que desde el Departamento se ha asumido con valentía, fieles a la invitación del Papa Francisco, desde la cual somos invitados a trabajar unidos desde la escucha paciente, el diálogo constructivo y la convergencia global, a fin de hacer posibles cambios sociales desde la educación, desde una perspectiva ecológica integral.

El tiempo  presente sigue planteando nuevos retos por afrontar desde departamento de educación, por ello siguen en curso y por iniciar distintas experiencias formativas, a fin de seguir construyendo este Pacto Educativo, en el país y más allá de sus fronteras. Nos confiamos a Jesús Maestro, y la Virgen de Coromoto, para que con motivación y apertura podamos afrontarlos y trasmitir un espacio de formación y esperanza que esta sociedad cada día necesita más.

El modelo de José Gregorio Hernández nos sigue animando en este ardor educativo, como respuesta a las realidades que vivimos.

Por la Paz del Mundo

Yanira Bocaranda / Conductora y Productora de Radio
Boconó Estado Trujilo Venezuela

Yanira Bocaranda

Siembra sonrisa a tu alrededor, siembra dulzura, amistad, sacrificios, siembra paz toda tu vida, y recuerda que el que siembra luz de esperanza, recogerá calor y amor. Al mundo no lo cambian los que lo critican, sino los que obran en él su generosidad, su entusiasmo, su entrega y su sacrificio.

Queremos la paz en el mundo, pero será imposible implementarla si primero no reina la paz en nuestra patria, y esta se fundamenta en la paz en los hogares, pero no se puede pretender la paz en la familia si cada uno de nosotros no goza de paz interior. 

Hoy debemos ser las manos que alivian, los ojos que orientan, los brazos que ayudan, las mentes que crean soluciones. Sumergirse en el mundo, para cambiar sus estructuras injustas, creando nuevos ambientes que posibiliten y faciliten la vida del mutuo amor.

Nuestro programa de vida debe ser dar felicidad a los demás. Debe ser hermoso llegar al final de nuestra vida teniendo conciencia de que nos hemos consumido por el bien de los demás. Dios nos da a todo un corazón noble y generoso, grande como el horizonte, para que colaboremos en la construcción de un mundo mejor.

FORO-CHAT CON LOS DOCENTES DE LAS INSTITUCIONES EDUCATIVAS DE LA SALLE SECTOR VENEZUELA

Caracas-. El departamento de educación del  Secretariado Permanente del Episcopado Venezolano realizó el día jueves 14 de mayo del presente año en el marco de la semana lasallista, se llevó a cabo  el Foro-Chat “Hablemos sobre la Reconstrucción del Pacto Educativo”, un espacio abierto a la familia De La Salle en Venezuela con el fin de hacerlos partícipes de la invitación del Papa Francisco, tratando de converger valientemente invirtiendo todas las energías de forma responsable y creativa para lograr el sueño de una aldea educativa en todo el país.

 El encuentro fue bajo la plataforma de  WhatsApp, participaron alrededor de 70 personas entre ellos hermanos de La Salle y docentes de todos los niveles, algunos de ellos con funciones de coordinadores o miembros del equipo directivo. Además provenientes de las distintas instituciones educativas de la congregación en el sector Venezuela.

La Licda. Carmen Reyes Directora del Departamento de Educación del SPCEV;  afirmó que cualquier cambio comienza por la educación, tratando de buscar juntos las soluciones iniciando procesos de transformación sin miedo. Es urgente asumir un compromiso personal y comunitario haciendo alianza que se concierne en hacer realidad un humanismo solidario. Es necesario sumar esfuerzos para seguir apostando por la educación en el país.

Se expusieron los objetivos de la Reconstrucción del Pacto Educativo en Venezuela facilitado por el Licdo. Giclis Santamaría coordinador del Programa de Formación Docente de la Pastoral Educativa del Departamento de Educación. Planteó que con el propósito de convertir a Venezuela en una aldea de la educación es necesario hacer convergencia que nos lleve a una alianza que favorezca el desarrollo de todos los componentes de la persona. La educación es un misterio de servicio al hombre y al mundo, un proceso dinámico que dura toda la vida de la persona y de los pueblos, recoge la memoria del pasado y se proyecta hacia el futuro; por esto la presencia de la Iglesia y de los educadores católicos es indispensable en la nueva evangelización, sin duda alguna el futuro de la humanidad está en quienes sepan darle a las generaciones futuras razones para vivir y razones para esperar como lo ha dicho el Vaticano II.

La propuesta del Pacto Educativo no es solo para educadores sino es incluir a todos los actores educativos. Es motivar y concienciar que todos somos responsables de formar hombres y mujeres de bien. En la actualidad hay muchos desaciertos solo queda en nuestras manos forjar el futuro y mirarlos desde otra perspectiva. Es una tarea difícil la que estamos viviendo, es una experiencia para todos pero tomados de Jesús Maestro podemos buscar alternativas para llegar a los más necesitados. Es un compromiso y en servicio que debemos seguir. Es ahora el momento de detenernos y reinventarnos.

Finalmente  como manifestó la docente Rosa Guerra, es importante considerar que San Juan Bautista De La Salle, trabajó en tiempos muy difíciles pero muy parecidos a los que enfrentamos en la Venezuela de hoy; simplemente desde su pedagogía fue logrando una mejor educación hasta construir la institución de la que hoy somos parte; teniendo como principio la fraternidad, la fe y el servicio hacia los más desfavorecidos.

La Mutua comprensión.

Por David Miguel González P.

Compartiré algunas reflexiones para acercarnos a identificar lo que el Papa Francisco desea alcanzar en el Pacto Educativo al señalar la necesidad de renovar la pasión por una educación más abierta e incluyente, capaz de la escucha paciente, del diálogo constructivo y de la mutua comprensión, este último aspecto es sobre lo que vamos a reflexionar. Que el Espíritu Santo nos asista y busquemos juntos las soluciones, iniciemos procesos de transformación sin miedo y miremos hacia el futuro con esperanza. ¿Aceptas la invitación de ser protagonista de esta alianza, asumiendo un compromiso personal y comunitario para cultivar juntos el sueño de un humanismo solidario, que responda a las esperanzas del hombre y al diseño de Dios?

La mutua comprensión es tanto un aspecto intelectual como emocional que se da a través de diversos mecanismos humanos, partiendo de una valoración emocional del otro, entender sus acciones y a partir de ello crear estrategias para responderle. Y esta respuesta puede ser muy variada, sin embargo, solemos polarizarla entre compartir o no su postura, como también mostrar desinterés. Es un proceso mutuo.

Dentro de la complejidad de los procesos básicos psicológicos y de acuerdo al legado del Psicólogo y profesor de la UCV Armando Gil Navarro (2007), en algunos casos el proceso psíquico desencadena un determinado comportamiento es decir, la conducta se inicia porque existe un estado psicológico previo. Entonces para alcanzar la mutua comprensión es importante resaltar que ambas partes poseen un estado psíquico inicial que podría originar conductas esperadas o adversas. De otro modo, hay procesos que surgen como consecuencia de la conducta y el aprendizaje es un ejemplo claro. Por lo que podemos aprender a comprendernos.  A su vez, existen procesos que pueden actuar como orientador de la conducta dirigida hacia una meta o como mantenedor de la fuerza de la conducta hasta que la persona alcance la meta: la motivación, la atención y la percepción son ejemplos claros de este proceso. Lo que nos lleva a reflexionar que, para alcanzar la mutua comprensión exige lo mejor de nuestras capacidades intelectuales, emocionales, conductuales y también espirituales.

Entonces, significa que las partes han de identificar que esta interacción entre procesos transcurre en cada uno de los comunicantes. Siempre en una interacción.

Este proceso de valoración es la actitud, la cual demanda maneras de estar dispuesto a comportarse u obrar. Como constructo psicológico y de carácter evaluativo la actitud media entre los sujetos que interactúan y que supone que están interesados en su mutua comprensión. Entonces, la intensidad o la fuerza de la actitud, como he dicho mediará en este proceso para alcanzar la mutua comprensión; por tanto, dependerá de la importancia de la actitud para cada participante, de la intensidad de la evaluación con la que lo hacen, el conocimiento sobre aquello sobre lo cual valoran y el modo en el que la persona facilita la activación de la actitud en la otra persona. Pero, ¿Para qué nos sirve la actitud? De acuerdo a Myers (2005) para comprender nuestra realidad y para darle significado y sentido. La dimensión valorativa propia de la actitud permite diferenciar entre lo que puede ser dañino o favorable. Como resultado la actitud nos indica a lo que estamos preparados a hacer, ella nos impulsa, y nos acerca a las cosas que nos satisfacen y nos aleja de las cosas que nos desagradan. También ordena y simplifica la realidad en la que nos movemos otorgándole sentido, nos permite satisfacer la necesidad de expresar nuestros sentimientos y con ella construimos positivamente nuestro autoconcepto.

Ahora bien, como parte del proyecto del Pacto Educativo el Papa Francisco aboga por una educación capaz de la mutua comprensión; es decir que aboga por crear una cultura del encuentro y que se caracteriza entonces por un realismo encarnado, que requiere de la valentía de formar personas disponibles al servicio de la comunidad. El servicio es un pilar de la cultura del encuentro: “Significa, ha expresado el Papa, inclinarse hacia quien tiene necesidad y tenderle la mano, sin cálculos, sin temor, con ternura y comprensión, como Jesús se inclinó a lavar los pies a los apóstoles. Servir significa trabajar al lado de los más necesitados, establecer con ellos ante todo relaciones humanas, de cercanía, vínculos de solidaridad” (Francisco, 2013). Esto exige que todas las instituciones, no sólo las escuelas o universidades sino todas las que tienen dimensión educativa: familia, personalidades públicas, artistas, instituciones sociales, culturales, religiosas… deben interpelarse sobre la finalidad y los métodos con que desarrollan la propia misión formativa.

La cultura del encuentro, de la mutua comprensión implica, según Papa Francisco (2015, en De La Torre, 2018) que “debemos integrarnos en una nueva organicidad vital de orden superior que asuma lo nuestro, pero sin anularlo” (p. 243). Esto supone asumir las diferencias, con criterio, con responsabilidad y respeto. Respetar la diversidad, podríamos decir, es por lo tanto la primera condición previa del pacto educativo.  La educación es un hecho espiritual-personal, es un encuentro educativo. El educador es una persona de encuentro. Es un encuentro que requiere aceptación mutua y superar las divisiones y confrontaciones. Es un encuentro que no es cuestión solo de técnicas y que invita a ser protagonistas y no espectadores. Si nos centramos en el conflicto y sólo en las técnicas rompemos los lazos del encuentro educativo. Esta descripción del encuentro educativo es una referencia esencial para comprender la cultura del encuentro, de la mutua comprensión. En la Evangelli Gaudium expone el Santo Padre que “sentimos el desafío de descubrir y transmitir la ‘mística’ de vivir juntos, de mezclarnos, de encontrarnos, de tomarnos de los brazos, de apoyarnos, de participar de esa marea algo caótica que puede convertirse en una verdadera experiencia de fraternidad, en una caravana solidaria” (Francisco, 2013, nº 87) ¡Se necesitan dos o más personas diferentesque decidan comprometerse con esta causa común! ¿Estás dispuesto? ¿Estás dispuesta?

La escucha paciente implica la apertura al otro como fundamento, señala el Papa en la Exhortación apostólica postsinodal Christus vivit que “Existe un pacto cuando reconocemos al otro, diferente de nosotros, no como una amenaza a nuestra identidad, sino como un compañero de viaje, para «descubrir en él el esplendor de la imagen de Dios” (Francisco, 2019, nº 35). El diálogo constructivo exige, por tanto, reconocer la relación con el otro, las formas de reciprocidad, es decir: el encuentro, la solidaridad, la misericordia, la generosidad, pero también el diálogo, la confrontación (Congregación para la Educación Católica, 2020). Se trata de un reconocimiento como hijos de un solo Padre y, por lo tanto, hermanos llamados a la recíproca benevolencia y a la custodia fraterna. El gran reto hoy para nosotros, ante la necesidad de hacer concreto y de responder hoy a la realidad de la educación en Venezuela; y que tenemos el peligro de permanecer iguales a como éramos antes de esta pandemia y de seguir educando como lo veníamos haciendo, debemos asumir que es ahora cuando hay que abrir espacios de diálogo y de diálogo constructivo; esto es un gran desafío en medio de este sistema educativo caduco, corrupto y de muerte. 

A nosotros ya implicados en este proyecto debemos tener apertura hacia el otro, escucharlo, y caminar hacia una cultura del diálogo y encuentro. Muchos en las experiencias de los Foro chat lo vienen asumiendo: “Sueño fortalecerme desde la fe  y tener un espíritu para comprender, aceptar y respetar la diversidad”; otra participante señaló: “Me comprometo a mejorar los canales de comunicación a través del respeto al prójimo. Tratar a los demás, como quiero ser tratada. La comprensión del otro, es clave en la comunicación”. Otra participante apuesta a “¡Generar un clima propicio de encuentro! ¡Es un cambio de paradigma! Romper viejas prácticas, modelos cerrados. Hay que abrir mente y corazón”. A partir de estos elementos es que nos permitirá alcanzar la mutua comprensión, pues fuimos creados no sólo para vivir “con los demás”, sino también para vivir “al servicio de los demás”, en una reciprocidad salvadora y enriquecedora (Congregación para la Educación Católica, 2020). Hoy se requiere, entre otros aspectos, formar personas que sepan reconstruir los vínculos interrumpidos con la memoria (proceso psicológico básico) y con la esperanza en el futuro (virtud cardinal). También, educar jóvenes que, conociendo sus raíces y abiertos a lo nuevo que llegará, sepan reconstruir una identidad presente más serena, desde lo Bueno, lo Bello y lo Verdadero.

Referencias

De La Torre, J. (2018). El Papa Francisco y la cultura del encuentro. Una aportación para el diálogo y la paz entre las religiones. Miscelánea Comillas.76 (148). pp. 233-259

Navarro, A. (2007). Aproximación al Concepto de Proceso en Psicología. Psicología – Segunda Época.  XXVl (2). Pp. 6-30

Francisco, Papa. (2013). Discurso en la visita al “Centro Astalli” de Roma para la asistencia a los refugiados. Recuperado de http://www.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2013/september/documents/papa-francesco_20130910_centro-astalli.html

Francisco, Papa. (2013). Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium. Caracas: Editorial San Pablo.

Francisco, Papa. (2019). Exhortación Apostólica Postsinodal Christus vivit. Santiago de Chile: Ediciones UC.

Myers. D. (2005). Psicología Social. Buenos Aires: Médica Panamericana.

Congregación para la Educación Católica (2020). Instumentum Laboris del Pacto Educativo. Recuperado de https://www.educationglobalcompact.org/resources/Risorse/instrumentum-laboris-sp.pdf

Quédate en casa

Lily Salamá. Psicóloga

 En Avanceintegral.net

“Desarrollamos grandes individuos y con ellos empresas más exitosas”.

En medio de esta pandemia, aunque estamos lejos, estamos más cerca unos de otros, porque en cualquier lugar donde nos encontremos nos une una situación similar para la cual no estábamos preparados. ¿Cierto? Y estamos todos resguardados en nuestras casas con tiempo de detenernos y leer …

 En estos momentos tenemos seguramente sentimientos y pensamientos encontrados. Por una parte, cuántas veces hemos pedido tiempo para descansar, para poder poner al día la casa, papeles, actividades pendientes y ahora que lo tenemos nos sentimos encerrados en las casas, con mucho tiempo libre y sin saber que hacer o por dónde empezar y con la mente a ratos nublada y con las ideas bloqueadas.

Queremos invitarles a avanzar preguntándose ¿Que quisieran inventar o mejorar para solucionar o modificar algún detalle en casa? ¿Qué cosas dejamos a la mitad y podemos retomar? o quizás podemos utilizar el tiempo, ahora obligado, para poder leer aquel libro que tenemos guardado colocado en la mesa de noche para cuando estuviéramos más descansados o retomar lecciones o cursos paralizados.

  ¿O quizás iniciar finalmente tomar las clases On line de lo que habían deseado y antes no pudieron hacerlo? ¿Un idioma quizás?, ¿Un curso de cocina?, ¿una práctica meditativa? ¿Un método de mejoramiento financiero? ¿O atender nuestro crecimiento personal o profesional?

 ¿Qué nos gustaría hacer de ahora en adelante? ¿Que quisiéramos mejorar? ¿En qué áreas? ¿Qué me gustaría hacer que aún no he hecho?

 Una vez definido, hagamos un cronograma diario donde podamos incluir diferentes actividades, ejemplo: de =07.00 am a 08.00 am ejercicio y así un tiempo para cada cosa.

 Esta es una epidemia sí pero también es un llamado a cada uno de nosotros cómo ser humano. Este es el momento para pensar qué nos motiva en nuestra vida, que nos hace felices, que nos apasiona y si, darnos la oportunidad de descansar, de permitirnos parar la agitada marcha, de disfrutar los diferentes ambientes de nuestra casa y ver cada rincón.

Y agradecer, si agradecer, lo que tenemos y a quienes tenemos a nuestro lado, valorar a la familia, nuestra casa, etc.

¿Por cierto?  desde cuando no se han sentado a jugar y reír en familia? y no menos importante, es el momento en que debemos cuidar nuestra salud física y mental y #Quedarnos en casa.

 Como ven hay mucho que podemos hacer de manera agradable y que nos sirva de provecho en estos días. Con que tomes una sola de estas ideas y la trabajes estarás mejor. Ya lo verás.

 Sigamos avanzando. 

El diálogo constructivo, una clave en el nuevo orden social

Marcel José Soto /Puerto Cabello – Estado Carabobo

Marcel José Soto

¿Somos capaces de transmitir pacíficamente nuestra visión del mundo y escuchar con atención lo que dicen los demás? En la sociedad actual, convivimos con personas diferentes a nosotros. Este es un hecho concreto y fácilmente perceptible frente al cual no podemos cerrar los ojos. Partiendo de estas consideraciones, el diálogo toma relevancia en la búsqueda de un nuevo orden social y en la tarea de formar ciudadanos globales capaces de reconstruir los tejidos de relaciones, saneando la humanidad introduciendo el remedio de la fraternidad.

El Papa Francisco al manifestar su deseo de una educación más abierta e incluyente, nos ha dado como desafío la necesidad del desarrollo de la capacidad humana del diálogo constructivo. Entendiendo esta como una habilidad más elevada del pensamiento, que implica la confrontación de ideas. El diálogo consiste en dar y recibir; significa que ambas partes se escuchan atentamente con ánimos de aprender, ya que en todo comentario serio de un oponente se expresa una de las muchas facetas de la realidad. Esta capacidad implica salir de nosotros mismos hacia el encuentro de los demás.

Desde Platón y Sócrates ya se ha hablado de la utilización del método del diálogo en el arte de educar. Pensar en la escuela griega, es dar razón que educar implica el diálogo de saberes entre las contradicciones que manifiestan las ideas y sentimientos en la búsqueda de la verdad. Somos libres para pensar por cuenta propia pero apenas tenemos el valor de hacerlo de verdad. Es por esto, que dialogar no implica dar la razón o querer siempre tener la razón, debe convertirse en el corazón de las conexiones humanas significativas. Muchas veces corremos el riesgo de evitar conversaciones difíciles y esto no es dar posibilidad a la cultura del diálogo. El pensamiento crítico que tanto ansiamos en los estudiantes se dará concordando las semejanzas y diferencias entre sus ideas o estados de ánimo.

En este momento quizás hablar de diálogo resultará caduco por la falta de credibilidad o lo fracturado de este término en cualquier ámbito. La censura y la persuasión son dos factores que impiden el desarrollo de la práctica del diálogo en la sociedad. Estos factores constituyen muros enormes para el libre pensamiento, se hacen barreras invisibles, anónimas y se disfrazan de normalidad, sentido común u opinión pública. Ellos no piden hacer otra cosa que hacer lo que todos hacen. Preguntémonos ¿Resistimos a los tiroteos constantes de estos enemigos invisibles del pensamiento? ¿Hemos aprendido a ejercer nuestra facultad para discurrir y discernir?

En un diálogo nunca habrá un vencido y un vencedor, en el mejor de los casos encontraremos a dos que comparten verdades parciales. Educar para la cultura del diálogo tiene que convertirse en un desafío para la educación que viene; son necesarios espacios para el diálogo constructivo donde se tengan igualdad de condiciones para expresar las ideas. Esto nos exige buscar la propia identidad; superar aversiones y polémicas; es un camino hacia la madurez y la paz que nos ayuda a abrir puertas; esto nos permitirá estar abiertos a la diversidad y diferencias.

Aunque se produzcan malentendidos y se sufran decepciones mientras los hombres vivan sobre la tierra a través del diálogo podemos acercarnos siempre de nuevo al otro; por esto es muy importante educar en el arte de practicarlo y hacer de esto una experiencia cotidiana en todos los ambientes. Tenemos que hacernos conscientes que todo lo podemos resolver a través del diálogo. Por ende, caminar hacia una educación que se concerte en el humanismo solidario será posible formando ciudadanos capaces del diálogo constructivo.

Si queremos comprender nuestro mundo hemos de ampliar continuamente nuestro horizonte, profundizar en la verdad que hemos alcanzado y buscarla allí donde puede encontrarse esto es en todas partes; en otras palabras debemos estar dispuestos al diálogo, en primer lugar con aquellos que son distintos a nosotros. Es preciso distinguir entre lo fundamental, es decir lo que no podemos ceder sin cambiar nuestra identidad y lo accidental en lo que caben muchas opiniones distintas. El tener una sola postura en cosas accidentales es propio de ideologías. Siempre habrá posturas diferentes en el vida intelectual y espiritual; será siempre enriquecedor conocer el pensamiento de los otros, así se pueden corregir algunas posturas propias que tal vez se han vuelto exageradamente rígidas.

Nadie puede decir que ha encontrado la verdad, cuando dialogamos intercambiamos una verdad particular para juntos buscarla de tal manera como si fuera desconocida para ambos y de esta manera podemos ampliar el horizonte. Hoy es necesario que reflexionemos ¿Cuál es la situación del diálogo a nivel personal y en tu entorno? ¿Cuáles son esos factores que lo favorecen o lo impiden? Pensando en estos aspectos, iremos favoreciendo o dando paso a las condiciones necesarias para el desarrollo de esta capacidad hasta convertirse en una cultura. La realidad no puede desanimarnos, ella debe entusiasmarnos en buscar alternativas creativas de solución, por eso piensa ¿Es posible el diálogo constructivo en el país? ¿Cómo sueñas el ejercicio del mismo en los ambientes educativos? Todo esto implicará un movimiento personal o como ha dicho el Papa educar la mente, el corazón y las manos. Y si es así finalmente pregúntate: ¿A qué te comprometes para hacer del diálogo constructivo una actitud permanente y un estilo de vida? ¿Qué habilidades necesitas desplegar en ti para desarrollar la capacidad humana del diálogo constructivo?