Gozos Del Alma Vs La Superficialidad: Redescubrir Lo Extraordinario De Vivir El Esplendor De La Simplicidad En Cada Detalle.

Autora: MSc. Olga Yriarte.
Profesora Jubilada
Colaboradora de La Pastoral Educativa de la Arquidiócesis Metropolitana de Coro
Activadora del Club de la Tercera Edad: “Bellas con Amor”.

Santa Ana de Coro, Falcón.

Hemos observado que a través del tiempo, el hombre aprende a convivir, elemento que descuidó a principios de su existencia, quizá atado a los sinsabores de quejas y reclamos de la cotidianidad, permaneciendo estoico en pequeñeces que le presenta la vida. Por lo tanto; descuidando, no prestando atención, haciendo caso omiso a la presencia Divina y maravillosa de la Gracia de Dios.

La humanidad alardea de sus recientes conquistas en el campo científico y Cibernético, pero sufre las consecuencias del orden temporal que algunos han querido organizar prescindiendo de Dios. Por esto, el progreso espiritual del hombre contemporáneo no ha seguido los pasos del progreso material. Nos hemos detenido al pensar cada quien en sus lastres o ataduras, convirtiéndonos en seres con conductas muy parecidas al Avestruz, escondiendo la cabeza, por no soportar la realidad que le presenta la vida, dejando pasar y disfrutar los momentos más simples y sencillos

Por consiguiente;  debemos recordar que la misión que venimos a cumplir en el plan y propósito de Dios es servir, y la Iglesia en su Constitución Apostólica tiene el papel fundamental y perenne del Evangelio, unido al de la Familia, Escuela y Sociedad. Este proceso Evangelizador debe cumplirse a través de tertulias familiares, conversación, mesas de trabajo u otros estrategias metodológicas y recursos didácticos en las diferentes barriadas o parroquias para el rescate  de  la fe, en una feligresía que está ávida de contactos pastorales, hablándole sobre temas cotidianos. Esta apertura de cambio vislumbra la esperanza y credibilidad, para así soportar la adversidad y circunstancias jamás previstas en nuestra agenda muy personal, que nos conlleva a reflexionar y refugiarnos en la Oración,  fortaleciendo nuestra fé, creencia en el prójimo, se hace necesario corregir errores para evitar Ameas, culpa o laceraciones en silencio.

Por eso,  cada día que transcurre pongo fé y seguridad en todos los proyectos, especialmente se crecen en la adversidad, dando un mensaje de esperanza a los más necesitados en la escala espiritual, para que superen las dificultades y hacer como las aves, enamorados de la vida, que mueven sus alas, golpeando sus plumas entre sí, produciendo sonidos y melodías como las cuerdas del violín. En consecuencia, debemos recordar y entender la lectura de Águila, circunstancias  donde el águila empuja gentilmente a sus críos a las orillas del nido, donde a veces, nuestra vida nos conduce ante las circunstancias, hacer el papel del águila y sean esas duras circunstancias, las que nos hacen descubrir que tememos alas para volar, y una vida colmada de extraordinarios detalles que contemplar con ojos maravillados.

Cuándo fue la última vez que te regalaste la oportunidad de contemplar los detalles simples, pero maravillosos que existen a tu alrededor?  En estos tiempos de reguardo por la pandemia, haz brindado tiempo de compartir historias, anécdotas, conversaciones gratificantes a tus seres amados?  La intimidad de tu oración con Dios ha sido  fuente de iluminación para encontrar el mensaje aleccionador ante las adversidades?

Ecología Integral

Autora: Dra. Petra Ramírez.
Animadora de la Pastoral Universitaria. Diócesis de Guadualito Estado Apure

Desde la doble mirada pedagógica y ecológica, la temática ambiental data desde tiempos remotos, pues existe una relación entre el hombre y la naturaleza, con el recorres del tiempo aprendió a beneficiarse de lo que brinda como una manera de sobrevivir en unión con el medio ambiente. Por consiguiente desde el espacio formativo Foro Chats: Hablemos de Educación, se dedica un apartado para discernir las ideas del Cuarto Capítulo de la Encíclica Laudato SI “Ecología Integral” iluminada con una frase donde se conjugan las ideas de este apartado “No hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una sola y compleja crisis socio-ambiental”.

Bajo estas luces, se coloca el punto de atención sobre la ecología humana, ambiental económica social y cultural, es decir, integral aquello que está completo, a lo que no le faltan partes. Igualmente señalar que el problema ecológico se halla fuertemente relacionado con otros problemas actuales. Dicho de otra manera que, para una visión ecológica completa no puede mirarse solo un determinado aspecto, sino que hay que colocar cuidado al conjunto.

Según acopio bibliográfico consultado la Ecología ambiental la define el Papa, como aquella que estudia las relaciones entre los organismos vivientes y el ambiente donde se desarrollan. Estas relaciones son tan profundas y conforman una red medioambiental tan rica que su deterioro y destrucción suponen nuestra propia ruina. Como dice Francisco, estamos incluidos, somos parte y estamos interpenetrados en el medio ambiente.

En armonía con lo expresado, la frase darle una mano a la naturaleza invita a hacer una inflexión pues tan catastrófica es la desaparición de especies animales y vegetales como la pérdida de culturas y comunidades locales que son apremiantes tomar acciones prácticas e inmediatas. El Papa Francisco recuerda que junto con el patrimonio natural, hay un patrimonio histórico, artístico y cultural, igualmente amenazado.

Ante estas verbalizaciones, parte esencial de la ecología integral implica también analizar el espacio donde transcurre la existencia de las personas, puesto que los escenarios que nos rodean influyen el modo de ver la vida, de sentir y de actuar. Esto es lo que el Papa Francisco llama la ecología de la vida cotidiana: Hace falta cuidar los lugares comunes, los marcos visuales y los hitos urbanos que acrecientan nuestro sentido de pertenencia, nuestra sensación de arraigo, nuestro sentimiento de estar en casa dentro de la ciudad que nos contiene y nos une.

Otro asunto relevante que se considera centro y unión de estas distintas ecologías que conforman una ecología integral y humana se encuentra el principio del bien común, se puede decir que es el conjunto de condiciones de la vida social que ayudan a todo grupo y a cualquier persona humana a alcanzar su plenitud y perfección. Tres verbos a tener en cuenta, según el Papa: El bien común presupone los derechos básicos e inalienables de la persona humana. El bien común también reclama el bienestar social y el desarrollo de los diversos grupos intermedios, especialmente la familia. Finalmente, el bien común requiere la paz social y la práctica de la justicia distributiva.

Las pinceladas descritas invitan hacer una transversalidad entre la Reconstrucción del Pacto Educativo Global y el canto de la Encíclica Laudato Sí, que al hacer una vinculación se tienen que armar un equipaje que incluye: volver a construir, a edificar, a restaurar, a renovar (trato, vocabulario, actitud, pensamiento, actuar, conectar, transformar, inspirar, entre otros). Para seguir siendo fieles y promotores del cuidado de la madre tierra; se tiene que fomentar una ecología de aprendizaje un entorno que fomenta y apoya la creación de redes y comunidades útiles para el desarrollo del ser humano, estableciendo una serie de elementos clave que sirven de puente para comprender el cuidado, protección y defensa de la Casa Común visto como un proceso de tejidos, conectividad y diversidad.

A modo de colofón, con las tecnologías digitales surgen nuevos nichos de aprendizaje que se suman a la educación formal y que necesitan ser articulados a lo como a lo largo de toda la vida. Por lo tanto les dejo las siguientes inquietudes: ¿Vives desde la gratitud?, ¿Consideras todo lo que eres y tienes es parte de un don recibido gratis y que estás llamada a compartir? y ¿Con quién lo compartirías?

10 razones por las que José Gregorio Hernández es Modelo de Pastoral Universitaria en Venezuela

Thomas Chacón / Coordinador del Programa de Liderazgo Universitario

El Doctor José Gregorio Hernández es declarado Modelo de Pastoral Universitaria de Venezuela por razones como la siguiente:

Primero, el decreto donde la Santa Sede lo proclama Venerable menciona que esto obedece a sus virtudes heroicas ejercidas de manera especial en sus roles de médico y profesor universitario.

Segundo, este científico venezolano cumplió con la naturaleza de la universidad, la cual nos recuerda San Juan Pablo II que nace del corazón de la Iglesia para ser laboratorios de cultura promoviéndola por medio de la investigación, transmitiéndola en la enseñanza y favoreciéndola con actividades de servicios. Esto lo ejerció el Doctor José Gregorio Hernández durante sus seis años de estudios de pregrado, sus 4 años como estudiante de postgrado y sus 28 años de servicio como profesor universitario; para un total de 38 años llevando con su testimonio de vida la presencia de la Iglesia a las universidades de Venezuela y de otros países

Tercero, la capacidad e interés del Dr. Hernández por generar conocimiento socialmente útil es evidenciada desde poco antes de cumplir 11 años de edad cuando escribió una guía titulada “Modo breve y fácil de oír misa con devoción”. Como universitario, además de escribir sobre medicina, también lo hizo sobre arte, filosofía, teología y cuentos.

Cuarto, durante su vida universitaria acompañó su esfuerzo académico con una admirable fuerza de voluntad y capacidad de resiliencia. Muestra de ello es la forma como enfrentó con paciencia y esperanza su recuperación ante la fiebre tifoidea que le dio cuando cursaba el tercer año de medicina; a tal punto de ponerse al día en sus estudios luego de un período de padecimiento que también evidenció que no solo desarrollaba su razón y fuerza de voluntad, sino también sus habilidades sociales con excelentes relaciones interpersonales a tal punto de que su convalecencia tuvo el cuidado de compañeros de clases y profesores.

Quinto, la alta dedicación que tuvo como universitario era fortalecida con su integralidad humana al complementarla con su devoción religiosa en la participación en los actos litúrgicos, tocando magistralmente el piano, el violín, con sus relaciones humanas en el buen trato hacia todo el que le rodeaba y siendo buen bailarín.

Sexto, la perfección fue su norte, porque consideraba que al hacer las cosas bien se llegaba a Dios, por ello, por ejemplo, confeccionaba su propia ropa con buena calidad, al igual que la manera que tenía para tocar el piano;  tal como lo reconoció el mismo Pedro Elías Gutiérrez al escucharlo interpretar su inmortal composición “Alma Llanera”.

Séptimo, este desarrollo de la razón, de la voluntad y de la capacidad de amor, que se volvió en una constante durante sus estudios de pregrado y que lo acompañó durante toda su vida, lo llevaron a graduarse con el mayor de los honores académicos que podía dar la Universidad Central de Venezuela, pero también con el mayor de los aprecios humanos entre la comunidad universitaria.

Octavo, su alto desempeño como estudiante de pregrado, lo hizo merecedor de la beca otorgada por el presidente Rojas Paul para iniciar estudios de postgrado en Francia, donde se encontraban los mayores avances de medicina del momento y en donde también se graduó con el mayor de los honores.

Noveno, a los 53 años vuelve a retomar estudios académicos en Nueva York para profundizar su especialización en bacteriología que luego complementó estudiando en Madrid con el Premio Nobel de Medicina del año 1906, Doctor Santiago Ramón y Cajal.

Décimo, uno de sus hábitos era leer las más actualizadas revistas científicas de países como Alemania, Francia, Estados Unidos y España. Cosa que podía hacer por el dominio de más de cuatro idiomas que tenía para desarrollar la capacidad de conocer, en la medida de lo posible, los aportes de las distintas culturas.

De esta manera, el Doctor José Gregorio hizo de las universidades un medio para dar fecundidad a la inteligencia cristiana.